¿CÓMO SE CONVIERTE UNO EN ACOSADOR O VÍCTIMA?
PERFIL DEL ACOSADOR
¿Qué lleva a un niño a maltratar a otro? ¿Por qué se convierte en acosador? Hemos escuchado siempre que los niños que acosan a sus compañeros de clase son niños que ha sido víctimas de maltrato en algún momento de sus vidas o que ven la violencia en sus casas pero lo cierto es que, aunque es una de las posibilidades, esto no se cumple el cien por cien de las veces.
Al igual que no hablamos de un patrón concreto de víctima de acoso, tampoco lo haremos cuando se trate del agresor ya que cualquier alumno puede convertirse en uno o en otro. Sin embargo, sí que existen algunos factores que pueden ayudar a que un niño se convierta en acosador.
Factores personales:
- Baja empatía: la incapacidad de ponerse en el lugar de otra persona y ver las cosas desde esa perspectiva es uno de los principales motivos por el cual un niño puede ser más cruel con otro. Para él, es imposible que esa broma que él está gastando sea interpretada de otra manera distinta que la que tiene él.
- Baja autoestima, sentimiento de inferioridad: se ve claramente cuando la conducta está motivada por los celos. Esto hace que se dispare en el niño una alarma y que su manera de reequilibrar ese sentimiento de inferioridad sea “machacando” a otro compañero hasta que ese “desnivel” que él percibe desaparezca.
- Carácter autoritario, competitivo e impulsivo: suelen presentar actitud provocadora en la mayoría de situaciones sociales en general, escasos recursos de afrontamiento adecuado de los conflictos y nula tolerancia a la frustración, presencia de modelos de conducta agresivos próximos a él.
- Escaso autocontrol emocional: no reconoce sus emociones y, por tanto, no sabe dar una respuesta adaptativa ante ellas.
- Presencia de trastornos psicopatológicos: por ejemplo, trastornos depresivos, TDAH, trastorno negativista desafiante, etc.
Factores sociales:
- Aprendizaje vicario: en psicología social, se conoce con este término a todas aquellas conductas que repetimos porque hemos visto que han sido efectivas en otras ocasiones para otras personas en la misma situación que nosotros. Por tanto, si un niño ve que hay un patrón de conducta violento que ha resultado efectivo para conseguir sus objetivos, tenderá a repetirlo. Se trata de un aprendizaje por modelaje o por experiencia ajena.
- Amigos que intimiden a otros compañeros: está relacionado con el punto anterior y con el sentimiento de pertenencia al grupo. Si un niño ve que los miembros de su grupo de amigos acosan a otro compañero y que éste es un requisito indispensable para formar parte de él, crecen las probabilidades de que este niño repita o participe en ciertas conductas para sentirse aceptado.
- Medios de comunicación en los que se fomenta la competitividad, el poder o la violencia como método efectivo para conseguir propósitos a través de programas de televisión, videojuegos o películas, por ejemplo.
- Estilo de crianza deficiente: poco afectivo o incluso violento, alto grado de permisividad ante conductas agresivas del niño y ausencia de límites y normas y de la aplicación de consecuencias si no se cumplen; recurrir al castigo físico o emocional (lo cual retroalimenta la violencia en el niño).
- Acontecimientos traumáticos y/o estresantes: violencia doméstica, familias desestructuradas, maltrato infantil, divorcios problemáticos, enfermedades graves, etc.
Cualquiera puede ser víctima de acoso psicológico. Nadie está a salvo, ya que la compleja combinación de factores que acontecen nos muestran que, simplemente las variables de un entorno laboral pueden fomentar que nos señalen con el dedo.
A pesar de todo, diversos estudios demuestran que hay determinadas personas que, por sus características personales, son más vulnerables, lo que facilita que las circunstancias se manifiesten contra ellas. De las investigaciones actuales deducimos que los rasgos que presentaban un número elevado de víctimas son los siguientes:
- Autenticidad: personas que persiguen la autorrealización y el autoconocimiento, aunque sea a expensas de su propia comodidad
- Personas que presentan un exceso de ingenuidad o buena fé y que no hacen frente desde el principio a quienes les intentan perjudicar. Estas personas pacíficas y no confrontativas, se resisten a ver el mal en el otro y tardan demasiado en advertir la trampa en la que están.
- Eficacia y éxito: personas brillantes, eficaces y trabajadoras
- Personas autónomas, independientes y con iniciativa
- Personas con elevada capacidad empática, sensibilidad, comprensión del sufrimiento ajeno e interés por el desarrollo y el bienestar de los demás.
- Diferenciación: trabajadores de raza, sexo, aspecto, ideología, aspecto…diferente al grupo en general.
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